Cerca del museo Picasso, en el Born de Barcelona, hay un pequeño restaurante que bebe directamente de fuentes artísticas y gastronómicas de alto nivel. Con una cocina en las manos creativas de Ferran Bofarull y bajo la dirección de sala del atento Marcos Eiras, este establecimiento no deja a nadie indiferente. El secreto es la calidad y la cuidada selección de las materias primas a la vez que la esmerada atención que nos brinda su personal. No es de extrañar que cada vez que les visitemos hagamos un nuevo descubrimiento y no solo por la elaborada carta o la amplia bodega, si no por las catas y degustaciones que suelen organizar y que luego podemos adquirir en la tienda de la entrada. Tanto el menú degustación como la carta son un paseo gastronómico por España, visitando costas y montañas podemos encontrarnos con un extraordinario cochinillo ibérico; carpaccio de ternera con queso manchego y piñones tostados; ensalada de virutas de foie mi cuit, lentejas, fresas y Módena; tomates rellenos de brandada de bacalao y aceite de albahaca; tortas de Barros y sorprendentes quesos y mermeladas artesanales.